El comercio exterior mexicano mantiene un ritmo sólido pese a la incertidumbre por la revisión del T-MEC.
Por el equipo de Horizonte Aduanal | 16 de julio de 2026
El pasado 26 de junio de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer las cifras oportunas de la balanza comercial de mercancías de México correspondientes a mayo. Los resultados confirman que el sector exportador mexicano mantiene un dinamismo importante, incluso en un entorno de mayor incertidumbre derivado de la revisión del T-MEC.
Según los datos oficiales, en mayo de 2026 las exportaciones totales alcanzaron 69,544.5 millones de dólares, lo que representa un crecimiento anual del 25.4% respecto al mismo mes de 2025. Las importaciones, por su parte, sumaron 67,285.3 millones de dólares, con un avance del 24.0% anual.
Como resultado, México registró un superávit comercial de 2,259.2 millones de dólares en mayo. Esta cifra es 83.4% mayor que el superávit registrado en mayo de 2025 y representa uno de los mejores resultados para un mes de mayo en los últimos años.
Desglose de las cifras
Exportaciones:
- No petroleras: 67,121.2 millones de dólares (+25.6%)
- Manufactureras: 62,990.1 millones de dólares (+25.1%)
- Dentro de las manufactureras, las no automotrices mostraron un crecimiento destacado del 38.0%.
- Las exportaciones automotrices registraron una ligera caída del -2.2%.
- Petroleras: 2,423.3 millones de dólares (+18.0%)
- Extractivas (no petroleras): fuerte repunte del 88.7%
- No petroleras: 62,220.2 millones de dólares (+23.7%)
- Petroleras: 5,065.1 millones de dólares (+27.9%)
- Bienes intermedios (los más relacionados con la producción): +29.8%
Un crecimiento que va más allá del sector automotriz
Uno de los datos más relevantes es que el impulso de las exportaciones no depende exclusivamente de la industria automotriz. Las exportaciones manufactureras no automotrices están mostrando un dinamismo muy importante (+38%), lo que refleja una mayor diversificación de la oferta exportable mexicana.
Además, las exportaciones no petroleras dirigidas a Estados Unidos crecieron 27.2% anual, mientras que las enviadas al resto del mundo avanzaron 17.7%. Esto confirma que el mercado estadounidense sigue siendo el principal motor del comercio exterior mexicano, tal como se observó en el récord bilateral reportado días después.
Contexto: Crecimiento en medio de la revisión del T-MEC
Este resultado es particularmente interesante porque se da en un momento de alta visibilidad para el comercio bilateral. Apenas unos días antes de que se publicaran estos datos, Estados Unidos había rechazado la extensión automática del T-MEC, y México ya había presentado sus seis prioridades para las negociaciones que iniciarán la semana del 20 de julio.
A pesar de esta incertidumbre, las exportaciones mexicanas no solo no se han debilitado, sino que mantienen un ritmo de crecimiento de doble dígito por cuarto mes consecutivo. Esto sugiere que las cadenas de suministro integradas entre México y Estados Unidos siguen respondiendo con fuerza a la demanda del mercado estadounidense.
¿Qué significa esto para importadores, exportadores y el sector aduanero?
Desde una perspectiva operativa, estos resultados tienen varias implicaciones prácticas:
- Mayor flujo de mercancías
Tanto las exportaciones como las importaciones están creciendo a ritmos similares. Esto implica un mayor volumen de operaciones aduaneras, trámites de origen y verificaciones. - Reglas de origen siguen siendo clave
El hecho de que las exportaciones no automotrices estén creciendo con tanta fuerza pone de relieve la importancia de mantener un buen control de las reglas de origen, especialmente si durante la revisión del T-MEC se modifican los criterios de contenido regional. - Presión sobre la balanza petrolera
Aunque el superávit general es positivo, el déficit en la balanza petrolera se mantiene estable. Esto refleja la dependencia estructural de México en importaciones de productos petroleros refinados. - Oportunidad para la diversificación
El fuerte crecimiento de las exportaciones no automotrices abre una ventana para que más empresas mexicanas (especialmente PYMES) se incorporen a las cadenas de suministro internacionales.
- Revisar los sistemas de control de origen de los productos con mayor crecimiento (especialmente manufactureros no automotrices).
- Preparar escenarios ante posibles cambios en las reglas de origen derivadas de la revisión del T-MEC.
- Fortalecer la documentación y trazabilidad, ya que volúmenes más altos suelen ir acompañados de mayor escrutinio por parte de las autoridades.
- Evaluar oportunidades de diversificación de mercados, aprovechando el crecimiento que también se observa en exportaciones al resto del mundo.
Mayo de 2026 dejó un mensaje claro: el sector exportador mexicano mantiene una capacidad de respuesta sólida, incluso en un entorno de mayor incertidumbre por la revisión del T-MEC. El superávit comercial de 2,259 millones de dólares y el crecimiento de 25.4% en las exportaciones son señales positivas que contrastan con las tensiones políticas que se viven en el plano bilateral.
Sin embargo, este buen momento no debe generar complacencia. La revisión del tratado que inicia formalmente en julio pondrá a prueba la capacidad de México para defender sus ventajas competitivas mientras atiende las preocupaciones de su principal socio comercial.
El comercio exterior mexicano sigue creciendo. La pregunta ahora es si este crecimiento podrá sostenerse una vez que las negociaciones sobre las reglas del juego comiencen en serio.
